LABORATORIOS BAGÓ: El impacto silencioso de la contaminación ambiental en la salud cerebral
- CERES
- hace 1 día
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● En Ecuador, un estudio de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) revela que Guayaquil, Quito, Cuenca y Loja superan en un 30% los estándares de calidad del aire establecidos por la OMS.
●Laboratorios Bagó promueve la salud de sus colaboradores mediante recomendaciones para reducir el impacto de la contaminación en la salud neurológica y fomentar estilos de vida saludables.
El ictus o también conocido como infarto cerebral es una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en el mundo. Tradicionalmente, se ha asociado a factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes y el sedentarismo. Sin embargo, estudios recientes han revelado que la contaminación ambiental es un factor emergente que podría aumentar la incidencia de esta enfermedad neurológica.
Un estudio publicado recientemente en The Lancet Neurology, Revista médica especializada en neurología, de origen británico y con alcance internacional, señala que la contaminación del aire es responsable de aproximadamente un 30% de los casos de ictus a nivel mundial, especialmente en áreas urbanas con altos niveles de polución.
Además, según un estudio del Foro Económico Mundial, se estima que los accidentes cerebrovasculares podrían causar hasta 10 millones de muertes al año para 2050.
En Ecuador, un estudio realizado en el 2023 por la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) reveló que Guayaquil, Quito, Cuenca y Loja superan en un 30% los estándares de calidad del aire establecidos por la OMS. Para este monitoreo, se utilizaron plantas no vasculares como bioindicadores.
Ante este panorama, es fundamental tomar medidas de prevención tanto a nivel individual como colectivo. La Dirección Médica de Laboratorios Bagó ofrece recomendaciones clave para reducir el impacto de la contaminación en la salud neurológica:
Reducir la exposición a la contaminación: Evitar zonas con alta polución y utilizar mascarillas con filtro en entornos urbanos con mala calidad del aire.
Monitorear la calidad del aire: Aplicaciones y sitios web oficiales pueden ayudar a conocer los niveles de contaminación y ajustar actividades al aire libre en función de estos datos.
Adoptar un estilo de vida saludable: Mantener una dieta equilibrada, practicar ejercicio regularmente y controlar factores de riesgo tradicionales como la hipertensión y la diabetes pueden mitigar los efectos adversos de la contaminación.
Promover espacios limpios: Apoyar iniciativas para reducir la emisión de contaminantes y fomentar el uso de energías limpias contribuye a mejorar la calidad del aire y la salud pública.
El sector empresarial juega un papel fundamental en la promoción de la salud y el bienestar. En 2024, Laboratorios Bagó reafirmó su compromiso con la prevención de enfermedades y el cuidado de sus colaboradores mediante iniciativas que fomentan hábitos saludables, previenen enfermedades no transmisibles y garantizan acceso a información clave. Estas acciones, alineadas con el ODS-3 reflejan su misión de mejorar la calidad de vida de las personas.
La evidencia científica resalta la relación entre la contaminación ambiental y el ictus, por lo que es crucial que la ciudadanía y los gobiernos implementen estrategias de prevención. Reducir la exposición a agentes tóxicos disminuirá la incidencia del ictus y mejorará la salud cardiovascular y respiratoria de la población.
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